Símbolos Judáicos
Los Símbolos Judáicos y el Esoterismo
Los principales símbolos del judaísmo son a la vez antiguos y abstractos, pues el mandamiento que prohíbe la creación de " imágenes" por miedo a la idolatría impidió la producción de representaciones de Dios o los seres humanos. Los símbolos Judaicos tienen importantes vínculos con la Cábala y, debido a su antigüedad y profundo significado, se han aplicado fuera del contexto de la religión judía por místicos de todos los tiempos.
La Estrella de David
La Estrella de David es todo un símbolo de la identidad judía, y como Hexagrama representa la interacción de lo Divino con el mortal. También es conocido como el Sello de Salomón, a partir de la tradición que cuenta que David llevaba un escudo con forma de Hexagrama en la batalla donde derrotó al gigante Goliat. La estrella tiene arraigados vínculos con la Cábala: puede simbolizar el Árbol de la Vida.
El Menorah
El candelabro de siete brazos, conocido como el menorah, es uno de los símbolos más antiguos del judaísmo, y es un emblema oficial del estado moderno de Israel. Su forma tradicional se menciona ya en el Éxodo 25:31-37 y sus siete candelabros y tres juntas centrales representan en conjunto los diez sefirot del Árbol de la Vida.
El Chanukiah
El Chanukiah tiene nueve brazos en vez de los tradicionales siete del menorah. Se utiliza durante los ocho días de fiesta de Jánuca, que celebra el milagro por el que el menorah del Templo de Jerusalén se mantuvo encendido durante ocho, contando con sólo un día de reserva de aceite. El chanukiah tiene una vela para cada día de Jánuca y noveno, el shamash, para alumbrar a los demás.
El Tetragrammaton
El Tetragrammaton es el sagrado "nombre de cuatro letras" de Dios, transcrito como YHVH, aunque también a veces como YHWH (Yahvé) o JHVH (Jehová). En el judaísmo se considera tan sagrado que no se habla en voz alta. El Tetragrammaton es frecuentemente empleado en la magia ceremonial, y las letras corresponden a los Cuatro Mundos de la Cábala.
Otz Chiim
Otz Chiim, el Árbol de la Vida, es el símbolo central de la Cábala. Encapsula creación, existencia y el retorno a la Divinidad en diez sefirot (emanaciones de Dios a través de las cuales se creó el mundo) y las veintidós rutas a través de los cuales se interrelacionan. Los caminos en el árbol Judáico generalmente difieren ligeramente de los encontrados en la Cabalá.







